El otro día reflexionaba sobre una frase que había escuchado de Krishnamurti “Tú eres el mundo, …el mundo eres tú.” Suena bonita esta frase, pero toma un relieve completamente diferente cuando lo empiezas a descubrir en el día a día.

¿Qué he podido descubrir? Que todo mi entorno tiene un tremendo potencial y no se lo cree. He visto en el último tiempo a mi entorno: amigos, compañeros, colegas y en el campo de Platón a muchos docentes. En momentos es impresionante la capacidad de acción que tienen, cuando han estado despiertos por algunos instantes todos ellos brillan y sin buscarlo, nadie se hace sombra, porque las luces no se hacen sombra.

¿Dónde está su limitante?, …en ellos mismos. Ellos son su freno. Ellos no se ven, …”saben” lo que valen,…pero no se la creen.  Y al momento de hacerles un cumplido se restan diciendo que no es para tanto, o que cualquiera podría haberlo hecho, o sea que se limitan.

¿Cuál ha sido entonces el mayor aprendizaje?, …que ellos me están haciendo ver lo que yo soy hoy. Esto es así, porque tu mundo no funciona separado de ti, no puede ser diferente, porque entonces tú serías distinto y ellos también. Ellos son tu reflejo y tú eres el reflejo de cada uno de ellos.

El pensamiento más rígido y concreto entonces aparece con la pregunta ¿Cómo puede ser si veo tanta diferencia? si en mi entorno hay personas que son completamente diferente a mí, de hecho, suelen pensar distintos, valoran otras cosas, actúan diferente, etc. Este es el pensamiento inmediato y el más infantil, …lo sé, muchas veces sale tratando de justificarse de cualquier nuevo movimiento en mi vida.

Las respuestas suelen estar en las preguntas bien formuladas, …”si veo”, … ¿Quién ve la diferencia?, …uno. Y cada uno ve lo que es. Por lo tanto, si hay algo que te llame la atención es porque tú lo valoras en un extremo o en otro y, por ende, te importa. Y si te importa lo haces existir. Y si lo haces existir forma parte de tu mundo. Magia: el mundo eres tú. Tu mundo no funciona separado de ti, tú lo haces existir. ¿Quieres comprobarlo? Deja de hacer todo lo que haces a diario y dime si ese mundo no se cae a pedazos.

Todo aquello a lo que le entregas tu energía, al momento de dejar de dársela, muere o se aleja de tu mundo. O sea, el que tiene el poder de crear o destruir eres tú, soy yo, somos todos, …pero no nos lo creemos, …hasta ahora.

Reflexiones – Denis Echegaray